Después de una operación de rodilla o cadera, o de una fractura de tobillo, el médico o fisioterapeuta te dirá qué apoyo necesitas. Pero a veces la indicación no es tan clara, y otras veces tienes que elegir antes de la consulta. Aquí te ayudamos a entender la diferencia.
Las muletas: para cargar el peso en los brazos
Las muletas se usan cuando hay una pierna que no puede recibir ningún peso (fractura reciente, post-operatorio inmediato de rodilla o tobillo). Transfieren todo el peso corporal a los brazos y axila.
Requieren: fuerza en brazos, equilibrio y coordinación. No son la mejor opción para adultos mayores o personas con artritis en las muñecas.
El andador: para redistribuir el peso con más seguridad
El andador se usa cuando el paciente puede apoyar algo de peso en la pierna afectada, o cuando tiene poca estabilidad. Es mucho más estable que las muletas y reduce significativamente el riesgo de caída.
Es la opción preferida para adultos mayores después de cirugía de cadera, porque les da seguridad sin exigir tanta fuerza en brazos.
Tipos de andador
- Andador estándar (sin ruedas): máxima estabilidad, se levanta con cada paso. Ideal para primeras semanas.
- Andador con ruedas delanteras: más fluido al caminar, no hay que levantarlo. Para recuperación avanzada.
- Andador con ruedas y asiento: permite descansar durante caminatas más largas. Para pacientes que se fatigan rápidamente.
¿Y el bastón?
El bastón se usa en la fase final de la recuperación, cuando el paciente ya puede cargar peso pero aún necesita algo de apoyo para el equilibrio. Va del lado contrario a la pierna afectada.
Preguntas frecuentes
Depende de la cirugía. En operaciones de rodilla, generalmente 2-6 semanas. En fracturas de tobillo, 6-12 semanas. El fisioterapeuta marca la pauta.
La altura correcta es cuando estás parado derecho y los mangos del andador quedan a la altura de tu muñeca. Con el codo ligeramente doblado (15-20 grados) al apoyar.